Una caravana o una autocaravana de segunda mano se compra casi siempre a un particular, con el vehículo aparcado meses y sin garantía. Lo que se revisa antes de pagar decide si después el cambio de titular es un trámite de diez minutos o un problema: un carné que no alcanza, una reforma sin legalizar que la ITV no deja pasar o una reserva de dominio de la financiera del vendedor. Esta guía va por orden: primero lo que puedes comprobar tú en la visita, después los papeles y al final cómo se pasa a tu nombre.
1. Qué es exactamente lo que compras
Parece obvio, pero de esto depende todo lo demás. No es lo mismo:
- Autocaravana o camper: un vehículo con motor, con matrícula normal y permiso de circulación propio. Se transfiere como un coche.
- Caravana de más de 750 kg de masa máxima autorizada (MMA): un remolque con matrícula propia (la que empieza por R) y su permiso de circulación. También se transfiere en la DGT.
- Caravana o remolque ligero de hasta 750 kg: no tiene matrícula propia; lleva la del coche que lo arrastra. El caso es distinto y lo explicamos en la página del cambio de titularidad de caravana.
El dato que manda es la MMA que figura en la ficha técnica, no lo que pese la caravana vacía ni lo que diga el anuncio.
2. ¿Te sirve tu carné para llevarla?
Es la comprobación que más se olvida y la que más disgustos da, porque se descubre cuando ya está pagada. Con el permiso B:
- Puedes conducir una autocaravana de hasta 3.500 kg de MMA. Por encima de esa cifra hace falta el C1.
- Puedes arrastrar un remolque de hasta 750 kg de MMA sin más requisitos.
- Con un remolque de más de 750 kg, solo si la suma de la MMA del coche y la de la caravana no pasa de 3.500 kg.
Si el conjunto supera esa suma, necesitas la autorización B96 (conjuntos de hasta 4.250 kg) o el permiso BE. Coge la ficha técnica de tu coche, mira su MMA y súmala a la de la caravana antes de quedar con el vendedor.
3. La ficha técnica y la ITV
Pide ver la tarjeta ITV (ficha técnica) y el último informe de inspección. Tres cosas a mirar:
- ITV en vigor. Las autocaravanas y las caravanas con matrícula propia pasan inspección periódica. Una caravana con la ITV caducada se puede comprar, pero no circular hasta pasarla, y la tienes que llevar hasta la estación.
- Bastidor. El número grabado en el chasis tiene que coincidir con el de la ficha y el permiso. Si no lo encuentras o está manipulado, no sigas.
- Reformas. Placas solares, toldos, portabicis, enganches, camas o depósitos añadidos pueden ser reformas que tienen que constar en la ficha. Una reforma sin legalizar es motivo de ITV desfavorable y su legalización la pagas tú.
4. Revisión en la visita: gas, agua y humedad
La parte mecánica de una autocaravana se revisa como la de cualquier furgoneta. Lo propio de una vivienda sobre ruedas es esto:
- Instalación de gas: pregunta por la última revisión, mira la fecha de los latiguillos y huele junto a la cocina y el calefactor. Una instalación sin revisar es un gasto seguro y un riesgo.
- Humedades: es el defecto más caro. Busca manchas, paneles hinchados o blandos al apretar y olor a cerrado en esquinas, techo, ventanas y claraboyas. Si puedes, lleva un medidor de humedad.
- Agua y electricidad: abre los grifos, prueba la bomba, la nevera, la batería auxiliar y la toma de 230 V.
- Neumáticos: en caravanas que pasan años paradas se cuartean aunque tengan dibujo. Mira la fecha de fabricación grabada en el flanco.
5. Los papeles, antes de pagar
- Informe de la DGT: dice quién es el titular, si hay embargos, precintos o una reserva de dominio sin cancelar, y la fecha de la última ITV. Con una carga activa, la transferencia no sale. Lo puedes pedir con nuestro informe DGT.
- Que vende el titular: el nombre del permiso de circulación tiene que ser el del DNI de quien firma. Si vende otra persona, necesitas su autorización o el caso cambia.
- Impuesto de circulación: las autocaravanas y las caravanas con matrícula pagan el impuesto municipal. Pide el último recibo pagado.
- Contrato de compraventa con la MMA, el bastidor y la matrícula, el precio y la fecha. El de la web sirve: contrato de compraventa.
6. Seguro e impuesto del comprador
La autocaravana necesita su propio seguro obligatorio, igual que un coche. La caravana de más de 750 kg también lleva seguro propio; la ligera va cubierta por el del vehículo que la arrastra, pero conviene confirmarlo con tu aseguradora antes de salir a la carretera.
En una compra entre particulares, el comprador paga el ITP en su comunidad autónoma, normalmente con el modelo 620 o el que corresponda. Hacienda toma el mayor entre el precio pactado y el valor de sus tablas, así que conviene calcularlo antes de cerrar el precio con la calculadora de precio de transferencia.
7. Pasarla a tu nombre
Con la caravana o la autocaravana revisada y el contrato firmado, quedan el ITP y la transferencia en Tráfico. La documentación que pide y el precio desglosado están en la página del cambio de titularidad de caravana, desde donde puedes empezar el trámite online sin pedir cita.
Errores que vemos a menudo
- Comprar una caravana de 1.300 kg para un coche que, sumado, pasa de 3.500 kg, con permiso B a secas.
- Dar por buenas unas placas solares o un portamotos «que nunca han dado problemas» y encontrarse la ITV desfavorable.
- Pagar antes de pedir el informe y descubrir una reserva de dominio del concesionario donde la compró el vendedor.
- Firmar un contrato sin MMA ni bastidor, que luego no cuadra con la ficha técnica.
Los límites del carné, la periodicidad de la ITV y los tipos del ITP pueden cambiar; conviene confirmar los vigentes antes de comprar.