Para pasar la potencia fiscal a CV se suele esperar un número por el que multiplicar. No existe, y la razón es concreta: los CV miden lo que da el motor y los caballos fiscales no miden potencia en absoluto. Se calculan, en motores de pistones de dos o cuatro tiempos, a partir de la geometría del motor —cuánto mide por dentro—, no de lo que entrega. Dos motores con los mismos CV pueden tener CVF distintos, y al revés.
La fórmula de los caballos fiscales
La potencia fiscal de un motor de pistones de dos o cuatro tiempos se obtiene así:
CVF = T × (0,785 × D² × R)0,6 × N
- D — diámetro del cilindro en centímetros.
- R — carrera o recorrido del pistón, en centímetros.
- N — número de cilindros.
- T — 0,08 en motores de cuatro tiempos y 0,11 en los de dos tiempos.
Fíjate en lo que no aparece en la fórmula: ni los CV, ni los kW, ni el par, ni las revoluciones. Solo medidas del bloque y el tipo de ciclo. Por eso no hay conversión posible: son dos cosas que no comparten ninguna variable.
Un cálculo hecho, paso a paso
Un motor de gasolina de cuatro tiempos, cuatro cilindros, con 7,5 cm de diámetro y 8 cm de carrera —un 1.400 corriente—:
- Volumen de un cilindro: 0,785 × 7,5² × 8 = 353,25 cm³. (Multiplicado por los 4 cilindros salen los 1.413 cc de cilindrada que verías en la ficha.)
- Elevado a 0,6: 353,250,6 = 33,79.
- Por el coeficiente de cuatro tiempos: 33,79 × 0,08 = 2,70.
- Por los 4 cilindros: 10,81 CVF.
Un motor así puede dar tranquilamente 90 o 100 CV reales. Ahí se ve de golpe por qué no hay regla de tres que valga: 10,81 frente a 100 no es un factor que se pueda aplicar a otro motor distinto.
Eléctricos y motores rotativos: qué potencia se utiliza
El anexo V del Reglamento General de Vehículos establece para motores eléctricos y de explosión rotativos la relación CVF = Pe ÷ 5,152. Pe es la potencia efectiva en kW determinada según los ensayos previstos en la norma: no debe sustituirse sin comprobar por la potencia máxima anunciada comercialmente.
Por eso, conocer únicamente que un eléctrico se vende como «100 kW» no basta para afirmar que tiene 19,4 CVF. Para un trámite, utiliza la potencia fiscal que consta en su documentación técnica. Si necesitas comprobar un cálculo, identifica primero el tipo de motor y el dato técnico adecuado.
La calculadora de potencia fiscal es orientativa; no sustituye el dato homologado del vehículo.
Dónde encontrar cada dato en la ficha técnica
El problema práctico no suele ser el cálculo, sino localizar los números:
- La potencia fiscal viene ya calculada en la ficha técnica. Si solo necesitas el dato, no hace falta que lo calcules: búscalo como CVF o «potencia fiscal».
- La potencia real aparece en kW, no en CV. Si quieres los CV, multiplica los kW por 1,36.
- El diámetro y el recorrido no siempre están en la ficha técnica del coche; a veces hay que buscarlos en la documentación técnica del motor.
Para qué se usa realmente la potencia fiscal
Merece la pena saber por qué te la piden, porque casi nunca es por curiosidad:
- El impuesto de circulación (IVTM). Es el dato con el que cada ayuntamiento calcula lo que pagas cada año. Los tramos van por CVF, así que un escalón arriba o abajo cambia el recibo.
- Los seguros lo usan en algunos baremos.
- Los trámites de tráfico, donde figura como un campo más del expediente del vehículo.
Errores que se repiten
- Tratar CVF y CV como sinónimos. Un coche puede tener 150 CV y 12 CVF. No es un error de la ficha: son magnitudes distintas.
- Aplicar el 0,08 a un motor de dos tiempos. Ahí el coeficiente es 0,11, y la diferencia es grande.
- Meter el diámetro en milímetros. La fórmula va en centímetros; en milímetros el resultado se dispara.
- Buscar una tabla de equivalencias CV–CVF. Las que circulan por internet son aproximaciones de un modelo concreto y no valen para otro motor.
Si estás con esto porque vas a comprar o vender, el dato que de verdad te afecta al bolsillo no es este, sino el valor fiscal del coche: puedes mirarlo en la tabla de valor venal y calcular el impuesto en la calculadora de ITP.
Los coeficientes y los tramos del impuesto de circulación se fijan por norma y pueden revisarse, así que conviene confirmar los vigentes antes de tomar una decisión.