Es una de las dudas que más frenan una compraventa de segunda mano: "el coche tiene la ITV caducada, ¿puedo ponerlo a mi nombre igual?" La respuesta corta sorprende a mucha gente: sí se puede. Pero conviene entender bien qué implica, porque hay una trampa práctica que puede dejarte con un coche que es tuyo y que, a la vez, no puedes mover.
La clave: ser propietario y poder circular son dos cosas distintas
La DGT separa dos planos que solemos confundir:
- La titularidad es quién figura como dueño en el registro. Es un trámite administrativo.
- La aptitud para circular es si el coche puede salir a la vía pública, y de eso responde la ITV.
Por eso la DGT acepta el cambio de titularidad aunque la ITV esté caducada: registra al nuevo dueño. Lo que no te da es permiso para circular mientras la inspección siga pendiente.
La condición que casi nadie te cuenta
Cuando transfieres un coche con la ITV vencida, el permiso de circulación suele salir con una anotación del tipo "válido solo con ITV en vigor". Traducido: el coche ya es tuyo, pero no puede pisar la calle hasta que pase la inspección.
Y aquí está la parte incómoda: no puedes llevarlo a la ITV conduciéndolo tú. Si circula con la inspección caducada, es una infracción. Para llevarlo a la estación hay que hacerlo en grúa. Es el detalle que más disgustos da a quien compra "un chollo" sin mirar la ITV.
En resumen: transferir se puede; circular, no, hasta pasar la ITV. Cuenta con el coste de la grúa y de la propia inspección al hacer números.
¿Y quién debería pasar la ITV, el que vende o el que compra?
Legalmente el trámite se puede hacer con la ITV caducada, así que es negociable. Pero conviene decidirlo antes de firmar, porque cambia el precio real de la operación:
- Si la pasa el vendedor antes de la venta, tú compras un coche listo para usar. Lo más cómodo para el comprador.
- Si la pasas tú después, asumes el coste, la grúa y el riesgo de que la inspección saque defectos que haya que reparar.
Ese último punto es el importante: una ITV caducada puede esconder una reparación pendiente. Si el coche lleva mucho sin pasarla, plantéate por qué.
Qué necesitas para transferir, con ITV o sin ella
La documentación es la misma que en cualquier cambio de titularidad:
- Permiso de circulación y ficha técnica (la tarjeta de la ITV), aunque esté caducada.
- DNI o NIE de quien vende y de quien compra.
- Contrato de compraventa.
- El ITP pagado (el impuesto de transmisiones, que corre a cargo del comprador).
Si te falta el permiso o la ficha técnica, primero hay que pedir un duplicado antes de la transferencia.
Antes de comprar: mira la ITV en el informe de la DGT
Puedes evitarte la sorpresa. En el informe de la DGT que conviene pedir antes de comprar figura la situación del vehículo, incluidas cargas y el estado de la ITV. Un minuto de comprobación te dice si ese "precio de ganga" lleva escondido el coste de una inspección y una posible reparación.
Cómo lo hacemos nosotros
En el cambio de titularidad tramitamos la transferencia aunque la ITV esté caducada, y te decimos con claridad qué te queda pendiente para poder circular. Y si primero quieres saber cuánto costará el impuesto, tienes la calculadora de ITP.
Esta guía es informativa y describe el funcionamiento general del trámite. Las condiciones concretas de cada caso (y de cada estación de ITV o Jefatura) pueden variar; ante la duda, confírmalo antes de comprar o firmar.